28
abril


Título original: Limelight.
Año: 1952.
Duración: 145 min.
País: Estados Unidos.
Dirección: Charles Chaplin.
Guion: Charles Chaplin.
Reparto: Charles Chaplin, Claire Bloom, Nigel Bruce, Sydney Chaplin, Norman Lloyd, Buster Keaton.
Sinopsis: Un viejo payaso (Charles Chaplin), después de evitar el suicidio de una joven bailarina (Claire Bloom), no sólo la cuida, sino que, además, se ocupa de enseñarle todo lo que sabe sobre el mundo del teatro para hacerla triunfar. Último y melancólico film americano de Chaplin.
RESEÑA DE LA PELÍCULA – RAPAZ
“CALVERO”
Película dirigida, protagonizada y con guion propio del maestro de maestros, Charles Chaplin, en 1952.
Chaplin en su obra siempre ha destacado por su comicidad dentro de su estilo y concepción del arte. Junto a esta base, y no menos importante, mezcla aspectos críticos y sentimentales, sobresaliendo una vez unos y otra vez otros. En los cortos destaca su comicidad, en “El gran dictador” destaca su elemento crítico y político, y en “Candilejas” lo sentimental se lleva la mayor parte.
En este hermoso melodrama Chaplin reflexiona sobre la decadencia del ser humano, de la mano de un viejo payaso acabado (Calvero) que intenta recuperar su arte de la mano de una joven bailarina huérfana (Claire Bloom).
Es un hermoso homenaje a aquellos grandes artistas del cine mudo olvidados por la llegada del sonoro, con un guiño autobiográfico a su personaje Charlot, lleno de grandes dosis de crítica y nostalgia.
Si la película no gozó en su tiempo de la popularidad de sus obras anteriores, fue debido al castigo del pueblo americano de tachar a Chaplin de comunista durante la etapa del macartismo y de su polémica obra anterior, la infravalorada comedia negra “Monsieur Verdoux”.
En este homenaje destaca sin duda la escena que reúne a dos de los más grandes genios del cine mudo, el propio Chaplin junto a Buster Keaton, una de las escenas que llena de añoranza y emotividad a todos los amantes del séptimo arte.
Aquí podemos encontrar el debut de Sydney Chaplin, hijo del director, que repetiría en su última obra “La condesa de Hong Kong” (1967). También destacar que la magnífica composición musical que realizó Chaplin para la película obtendría el merecido, pero retrasado, reconocimiento de la academia 20 años después del estreno.
Despedimos esta temporada de cine con una de las películas más maravillosas de la historia del cine, una obra autobiográfica donde encontramos el testamento vital de un artista eterno.
RAPAZ


