
17
marzo

Título original: The Quiet Man.
Año: 1952.
Duración: 129 min.
País: Estados Unidos.
Dirección: John Ford.
Guion: Frank S. Nugent, John Ford. Historia: Maurice Walsh.
Reparto: John Wayne, Maureen O’Hara, Barry Fitzgerald, Ward Bond, Victor McLaglen.
Sinopsis: Sean Thornton , un boxeador norteamericano, regresa a su Irlanda natal para recuperar su granja y olvidar su pasado. Nada más llegar se enamora de Mary Kate Danaher, una chica muy temperamental, aunque para conseguirla deberá luchar contra las costumbres locales, como el pago de la dote, y, además, contra la oposición del hermano de su prometida.
RESEÑA DE LA PELÍCULA – (RAPAZ)
“INNISFREE”
Película dirigida en 1952 por John Ford, con guion del propio director y de su habitual colaborador, Frank S. Nugent, partiendo de un pequeño relato de Maurice Walsh.
Ford regresa a la Irlanda de sus progenitores para filmar una de sus más bellas y divertidas películas. La más personal y humana de toda su carrera, pues John Ford era un gran nostálgico y esa nostalgia le hace recordar donde estaba su “paraíso perdido” (Irlanda).
La película tiene una fotografía preciosa de Winton C. Hoch, que resalta el color verde de las campiñas irlandesas, haciendo que cada fotograma sea una maravilla.
El elenco de actores es inmejorable, empezando por el impecable John Wayne, que se encuentra con la preciosa e irascible Maureen O´Hara guiando a sus ovejas en el bosque. A partir de ahí comienza una relación que nos recuerda mucho a “La fierecilla domada” de William Shakespeare. (No en vano la filmografía de Ford contiene muchas alusiones a la obra de este gran literato). Los protagonistas están magníficamente acompañados de “secundarios” como Barry Fitzgerald, Ward Bond, o el habitual en las películas de Ford, Víctor McLaglen, nominado como mejor actor secundario por este film y ganador por “El delator”.
Les invitamos a viajar en esta película “homérica” a Innisfree, un pueblo imaginario, un lugar que idealiza, de la mano del maestro Ford, el carácter irlandés, su modo de vida, sus costumbres, sus verdes campiñas y sus tabernas. Una obra que irradia optimismo, amistad y felicidad.
Una obra maestra con letras mayúsculas y sin duda una de mis preferidas del director. Mágica.
RAPAZ


